domingo, 26 de abril de 2009

¿Cómo explicarte?

No tengo motivos para reír; por momentos es así, estático. Mi tiempo se detuvo en tus promesas de nunca jamás cruzar de espaldas la puerta de mi futuro, y fue esa fé ciega, maldita o santa la que siempre me mantuvo flotando en este río llamado Buenos Aires. Fueron tus ojos, los cuales miraba y siempre creía iban a ser dos faros amarronados que guiarían mis pasos y sobre todo, que me hicieran sentir la vida estallando en átomos dentro de mi pecho.

Es cierto que abusé de las palabras, de tu tiempo y de tu fé, y aún así creeme si te digo que hubieron y hay cantidades inmensas de veces en que (tanto sonriendo como llorando) se me murieron (y mueren) las oraciones...solas. Y solo es como me siento y solo es como estás aunque no lo estés, y es ese precisamente el pecado que siempre quise transgredir.

Nuestras ausencias, nuestra distancia, le dan motivo de ira a Neruda, a Benedetti. Si Galeano nos viera (y aún conservo en mi mente los nombres y precios de los hoteles posibles en Montevideo para alojarnos, y luego salir a buscarlo como una madre busca a su hijo perdido en un parque, como un condenado busca la llave de su prisión, o como yo, que empecé a buscarte en mis sueños y te encuentro riendo y sosteniendo mis mejillas) sería nuestro juez y nos libraría de culpa y cargo mientra vos y yo tengamos, nuevamente, el alma desnuda para sentirnos transparentes, como siempre hice y terminé sentado en el piso de mi pieza, apretando las rodillas contra mi pecho, acompañado por agujas pasadas que alguna vez me dieron el motivo y las ganas de caminar y ahora... ahora me secan en la oscuridad.

Si antes de perecer tenía un ejército de dudas, ahora más que ejercito es una ciudad completa de campesinos guerrilleros, empuñando cualquier tipo de objeto capaz de dañar. Y vos supiste los infiernos que me esperaban, y sabés que esos demonios atraviesan la pantalla y se cuelan por mi casa. Sabés de mis tardes recostado en la escalera tratando de buscar el modo de romper con tantas cadenas; mientra vos hacías carita de vendedora hasta las 9 de la noche y yo no tenía un centavo partido al medio y más miedo que medios para comprar esas benditas tarjetas, ni el celular te funcionaba para decirte "TE EXTRAÑO !!!" "ME ESTÁ MANCHANDO DE TRISTEZA TANTA DISTANCIA Y TANTO DOLOR !!!!".... Y leía rupturas como realidades ajenas...

¿Cómo le explico al colchón que reposa bajo mi cama que ya no va a tener el gusto de oler tu perfume y tu belleza?
¿Cómo le explico a mi cama que tiene que olvidarse de tus palabras, y a mi almohada que ya no va a sonreir escuchando los secretos que decías dormida?
¿Cómo le explico al peluche verde que se rinda al esperar tu pezón para amamantarlo?
¿Y AL TELÉFONO? ¿CÓMO LE EXPLICO QUE YA NO VA A SONAR DESDE TU PUEBLO DICIENDO "TE AMO", "PAISANO", "SI TÚ SALTAS YO SALTO ¿REMEMBER??

No puedo. No puedo explicarles que campanita se fué y con ella se llevo el polvo de las hadas; no puedo explicarles que ahora lleva un garfio en su lengua y que toda su esencia es parte del pasado.
No puedo negar tu magia, tu vida, tu esencia. No puedo negar tu amor, tu locura, tu presencia... ME ARRANCASTE DE LA VIDA Y LA VIDA MISMA DE LA FORMA MÁS RADICAL POSIBLE DEL CENTRO DE MI EXISTIR, como se arranca un manojo crecido de pasto clavado en la tierra; tendrías que fijarte si no te quedaron gotas de sangre suspendidas en tus manos.

Las lágrimas me queman y me oxidan las pestañas. Antes tenían horario: ahora no. Aparecen apenas siento el frío colarse por mi cuerpo, apenas pasa una hora y mi teléfono sigue muerto. ¡Cuánta vida le dabas con tus mensajes repletos de amor y coraje, de sueños y vigilias!. Si hasta sabía cuándo eras vos y cuando no sin siquiera mirarlo. Con sólo vibrar era y sigue siendo mi momentito de expectativa y misterio.

Hoy es Domingo...y por un instante creí que estabas dando vueltas en el baño, o preparándote unos mates en la cocina y no. No están ni las sábanas revueltas, ni tu mochila guardando milagros y objetos de niña, ni tu cuerpo semi-desnudo balbuceando y sonriendo, ni tu seño fruncido preguntando la hora. Siempre creíste que era tarde para la rutina, y yo siempre creí que era temprano para darte amor, que nos sobraban días y litros de vida, y ahora.....ahora me sobra dolor.

jueves, 23 de abril de 2009

El cáliz de la cobardía

Ponerse de pié, enderezarse
quitarse el polvo de la cabeza,
de los hombros,
hacer un pacto con tu caspa
borrar de un sorbo todos los adjetivos.

Mirar más allá, negar el vacío
ofrendar denuncias, impotencias
ofrendar aquello revuelto en caricias,
y no tener más que un círculo bastardo de papeles,
un flujo de telas rodeando tu cuerpo,
ser un fantasma arrastrando el alma.

No, no creo en las anestecias:
ninguna cirugía te rejuvenece,
ningún recuperado usa galeras
ni está de moda regalar conejos.
Tu alma está intacta, destrozada
te dieron un rayo de cortaplumas
mutilaron tus ganas, tu vista
mutilaron tu ser
¿qué más te pueden quitar además de tu ser?

Te enredás el pelo, estudias el cielo cerrado
y no entendés:
no entendés qué hay detrás de esos ojos,
que hay detrás de esa risa,
que hay detrás de la piel.
No entendés cómo
dónde ántes había un lago de milagros
ahora hay serpentinas vencidas,
tumbas de primavera,
arañas empollando olvidos,
No entendés cómo ese lago, ahora
...ahora estanca cruceros
y se relame de mentiras.

Y buscás el modo de aferrarte a una existencia,
y no te importa el material del cuál esté hecho,
pero nada te lleva a destino,
todo te deja a mitad de camino,
y ves hombres trajeados corriendo taxis,
mujeres pintando sus labios en un furgón,
ves a todos los cuervos aguardando tu muerte,
parejas imitando al amor,
y soledades,
soledades sin nombre, sin apellido,
sin identidad,
soledades comerciantes, bancarias,
herejes, prostituidas,
soledades engendrando vida,
soledades distraídas
y soledades asumidas.

Hay más soledades distraídas
que soledades asumidas
y eso te llena la cien de millones,
y por más que te enjuagues los gritos
existe un inevitable:
llamar al ángel y fumarte sus besos.

Y otra vez te hartás de tanta hipocresía,
y la ves parada y a la vez empobrecida,
y llenas un parque de sal
y le agregas un poco de agua,
y no fuiste a conmover a un busto
pero eso es lo que te encontrás
delante de tus rodillas,
Y no hay forma de crear nuevas formas,
no hay modo de arreglar la sirena,
no hay trenes, no hay luces, no hay sol
no hay un milímetro cuadrado de amor.

Hay lluvia
y un deseo desesperado de frenar toda una vida,
de decirle "quédate, que soy un ovillo de recuerdos"
y la ves alejarse,
cansada, incierta,
sabiendo que empapa
las puertas que nombra,
sabiendo que hay ficción en sus palabras,
sabiendo...
que hubo un día en que cayó Berlín
y ella estuvo presente
para saber cómo se integra un muro al cuerpo,
y sobre todo, para saber
que tiene un viaje pendiente al infierno
y vos rompiste su pasaje.

viernes, 10 de abril de 2009

Luces Prestadas V

Refugio
(Autor: Catupecu Machu)

Algún refugio habrá
para ocultarme
de esta feroz, tormenta
de preguntas, de respuestas.

No sé a quién preguntar
o si tal vez callar
o viejos sitios visitar
o mantenerme quieto,
cerrar los ojos
y llegar a ver el manto,
el manto, cubriéndote,
te ví, me ví.

Y fuimos juntos
contemplando el silencio,
buscando una
y cientos de veces
entre el río
y el mismísimo mar.

Y fueron las lluvias,
su agua y los vientos,
viajando, jugueteando,
erosionando,
Y hoy somos roca
y mañana arena,
bañados por las aguas
de este mismísimo mar
de miedos.

No quiero volver atrás,
quiero encontrar las fotos
del tiempo.
Sobre veces pasadas,
recientes lejanas
en tiempos de furia
y de calma.

Soy lo que me espera allá,
espérame allá.
Hoy mi deseo
es poder desearte
que estés bien
donde quieras que estés.

Que estés bien,
...que estés bien.


jueves, 2 de abril de 2009

Un préstamo sin pedir de "Inzona Magazine"

El caso es que navegando un poco por este mar de palabras sin rostro, me encontré con una definición de Dios que en nada se acerca a lo que yo pudiese haber escrito alguna vez.

Creo que aquellos que escribimos nuestras miserias y también nuestros paraísos tenemos la recurrente sensación de que nunca vamos a poder escribir algo tan o mejor que lo que hayamos leído de tal o cual escritor, y SI, hablo de ese tipo de letras haciendo el amor con oraciones que nos dejan perplejos, estupefactos, como un niño cuando ve por vez primera el mar o como cuando nuestras manos inauguran el cuerpo de una mujer.


El texto se lo debo a "Kutxi Romero" cuya publicación original es de la siguiente fuente:

http://www.inzona.es/carlos-chaouen-me-considero-alguien-que-hace-canciones.html

Espero que algún ojo buscando lo divino y también lo abstracto, pueda disfrutar tanto como yo de semejante buena definición, porque así como nadie ha podido aseverar jamás que los niños nacen con un universo de experiencias y luego van olvidándolas, tampoco se puede afirmar que los diccionarios sean los únicos guardianes de la definición.

Carlos Chaouen - Me considero alguien que hace canciones (11/12/08)

"Con este nuevo trabajo ya son cinco las piedras contra las que golpea Carlos Chaouen dejando muescas en ellas. Producido por él mismo y grabado en diferentes estudios entre Madrid y Valladolid, el redondo se abre con Amor vertical, que junto a Fuera del cielo y Retinas de alquiler, nos muestran al Chaouen primigenio, sin aliñar, desnudo y estremecedor que sigue erizando la piel sin pedir permiso. Su parte eléctrica y su labor a las guitarras muestran las encías en Equilibrio y se ofrece limpio como la luz en La vida tiene estas cosas, a pesar de saber que el sol todo lo ensucia.

En Báquica escena sigue buscando la receta del olvido sin peso en las alas y en Mal acostumbrado hace toda una declaración de finales cual cristo desclavado para pisotear los sombreros de una vez por todas.

En Destruido su voz se abre paso entre las aguas del estrecho y agarra las manos de ese mar que lo une y lo separa de su propio nombre.

En la abrumadora Comer acero, mastica despacio sin más cubiertos que el piano de Alejandro Martínez, hasta llegar a Astronomía y trampantojo, quizá la pieza más lisérgica que haya registrado nunca.

Acompañándose en esta ocasión por Juan Medina al bajo, Rafa Martín a las distintas percusiones y David de la Plaza a la guitarra eléctrica, programaciones, teclados y bajos ocasionales, los seguidores de Carlos estamos de enhorabuena, ya que ante este quinto disco del de San Fernando, no me queda sino reiterarme en mi opinión de que Carlos Chaouen es la poesía. La poesía como algo tangible; como yo la he entendido siempre. Como me gustaría que fuese. La poesía con rostro y manos. La que pellizca sin dejar marcas en la memoria. La que aguijonea pero no infecta. La que sangra y no mancha. La que discurre por las miradas de los que la amamantan, aun a sabiendas de que no son ellas las que la engendraron. La que se disfraza de vida y hiere de muerte los ojos de los hombres tristes."

Kutxi Romero

Cristalización

Hoy que no tengo ganas
de subir el aire por mi nariz,
que me duelen las ideas, los naufragios,
que busco amigos invisibles,
que encuentro mis huesos helados.

Hoy que te lastimo, que te lloro en silencio,
hoy que desprecio todos los hoteles
y el nombre soledad,
que el sol me contamina los ojos,
que no sueno a guitarra,
que me trago un centurión
y me vuelvo solito a la cama.

Hoy que no hay más remedio que la enfermedad,
que no hay vasos intactos ni lunas eternas,
que me miro al espejo de rodillas
que te canto un fundamento,
que me pierdo en colores opacos,
en la espalda de tus te quieros.

Hoy, que es todavía hoy
y no llega la noche
y el tiempo tiene cuerpo
y no puedo apurarlo.