viernes, 1 de mayo de 2009

Una esencia partida

Y pensar, Andrés,
que "Aquellos besos"
está guardada en su pc
por mí,
que solía perdonar y entender
las tristezas y derrotas ajenas,
que cualquier artista era por ella disculpado
si caía, si tropezaba,
si engañaba y se mentía,
si se equivocaba...

Pensar que solíamos oír "No son horas",
y reír al compás de la milonga,
y preguntarme ¿qué ritmo es ése?
y yo sonreir,
por apoyarse en mí,
por consultarme sobre lo desconocido.
Pensar que solía agudizar mi oído,
SÓLO PARA A ELLA CANTARLE,
SÓLO PARA A ELLA SEDUCIR,
SÓLO PARA ELLA BRILLAR.

¿Qué sabrá ella de esfuerzos contínuos?
de ir tardes y tardes a mis clases musicales,
con lluvia, desgano y miedos;
sentarme, tomar la guitarra y practicar,
practicar y practicar,
vencer el prejuicio rockero
y sacar un tango, un bolero,
una balada.

¿Y si ella supiera lo difícil que es
"óleo de mujer con sombrero"?
¿Y si ella supiera de los callos?
¿del frío en las manos?
¿del temblor ántes de apoyar los dedos?

Si supiera...
que pasé tardes y tardes de mi vida
dividiendo el tiempo entre facultad y música,
entre el querer y el "tener que"
entre ejercicios y deseo.
Si supiera...
que me llevaba poco más de 4 meses
sacar de oído y ensayar
una nueva canción de Silvio
que a ella y a mí me gustara,
y otros tantos meses más
pulirla y terminarla.

Si supiera tantas cosas,
que en su momento supo,
pero ahora olvida por completo.
Soy sólo un recuerdo Andrés ¿entendés?.
un lindo recuerdo pero eso y nada más:
después de las lágrimas
silencio...
una frase armada,
un grito de hartazgo,
y un nuevo "adiós".
Eso soy,
y nada más.

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