sábado, 8 de agosto de 2009

Retoños anclados

"Nada,
que a veces hay luz
y a veces hay nada..."
(*)

"x si las moscas sabes dónde estoy..."
Sigo encontrando pedacitos de tu amor
dónde sea que mire, donde sea que vaya sin ir.
Sin pedirme permiso, sin saberlo,
sin tener ganas de recordarte,
de olvidarte por completo,
de bloquear 4 años de mi vida,
todas tus palabras y cuentos
siguen pendiendo de algún mueble,
de alguna repisa
de algún recuerdo colado en la tv.

Quedé desnudo y solo frente a la soledad
porque fuiste más que todos tus retratos,
porque fuiste más que una simple historia,
más que una rutina,
más que una canción,
más que una mirada o una sonrisa,
fuiste más que un simple amor.

Fuiste aquello que movía mis pies,
que tejía mi futuro entusiasmado
perdido en tu escote,
en tus ojos
y en tus manos.
Perdido y encontrado en tus plazas,
en tu cama y en tus sueños.
Esa paz bendita
hallada en tu vientre
¿quién o qué suplanta eso
si no son los bordes de tu ombligo?
¿quién ostenta mi seño fruncido
sino es tu mueca de sonrisa
imaginando a Guevara?.

Ahora...
ya no me quedan espacios
ni números dónde llamarte,
ni cartas por escribirte,
ni derrotas por contarte.
No hay un qué o un quién
que llene tantos verbos
soltados al azar,
a veces rabiosos
y otras veces
vulnerables,
Ahora...
simplemente,
trágicamente,
ya no puedo contar con vos,
con tus palabras inflando mi pecho,
con tu presencia allá al final del camino,
adonde estoy y me balanceo
perdido por completo,
girando sobre mi eje,
deseando secar mis lagrimas eternas
que caen solitas al piso,
sobre mi almohada.

Mis ojos...
dos cristales rotos y lejanos,
un espejo de mi alma,
dos humedades vacías de sentido
como mis sueños
como mi tiempo,
desperdiciado,
como gastan la vida los ancianos
anhelando la paz infinita,
la luz que prometa y demuestre
que el pasado es sólo pasado
y que habrá un ángel
con otros ojos,
con otras manos
capaz de suturar mis alas.

Mi cabeza...
un depósito de mentiras,
ilusiones,
fracasos,
una mezcla vizcosa de miedos,
ansiedades y logros momentáneos.
Es la ante sala del infierno,
la puerta de entrada
a todos las muertes y vidas,
y espíritus festivos pasados.
Una fusión incompleta
de sueños rotos
y un pasado lleno de luz
y esperanza
y ganas de comerme el mundo
aferrado a tu mano
y a tu existir.

(*) "Retinas de alquiler". Carlos Chaouen.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio